viernes, 11 de septiembre de 2015

Maldita imaginación

     Me maquillé. Me peiné. Me puse la mejor ropa de mi ropero. ¿Para qué? O mejor dicho, ¿para quién? No era nada más que una simple noche. Trataba de olvidarme de todo lo que pasé en la semana. Me olvidé de todo. Menos de vos. 
     Rondabas por todos mis extremos, por donde miraba, estabas. Que terrible fue enamorarme tanto de vos. 
Caminé hacia mi cama, te vi. No, no te vi, te imaginé.     Estabas ahí, donde yo quería. Me miraste y me dijiste que me amabas y que no me ibas a cambiar por nadie, que nada iba a impedirnos estar juntos, que íbamos a ser felices toda la vida, que te hacía feliz, que la pasabas bien conmigo, que nunca te habías enamorado tanto y todas esas cursilerías que tanto me gustan. Me golpeé la cabeza, no podía imaginar tantas cosas que no eran ciertas.
     Me acosté. Nuevamente te imaginé abrazándome, diciéndome al oído que me amabas.
     Cada día más tonta me estabas volviendo.
     Debo, tengo y quiero superarte. Pero no, mi corazón prefiere seguir imaginándote.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Esta vez no te vayas

     Hoy es un día mas de esos con olor a un otoño cerca de las flores, hoy es todo igual. Nos escribimos continuamente, me celas, te celo, me histeriqueas, te histeriqueo, me extrañas, te extraño. No pasa un día sin dichas expresiones. Ojalá algún día te diga "te amo" mirándote a esos ojos del color del pasto de mi jardín, del color de la última mirada dulce que me dejaste. Ojalá sea ahora. Ahora quiero tenerte entre mis brazos para explicarte todo lo que sentí, lo que siento y voy a sentir por vos. Y después de eso quiero verte otra vez. Sí, otra vez. Para contarte lo bien que la pasé la última vez.
     Pero nunca te olvides, después tenes que volver, para vivir más lindos momentos. Aunque después tenes que volver otra vez para contarte lo bien que me sentí la ultima vez. 
     Ahora que recuerdo, me dijiste que si yo estaba bien, vos también. Asi que si te gusta verme bien, volvé, pero esta vez, no te vayas.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Te amo pero te odio

Por las noches se acuesta imaginando momentos irresistibles, esas cosas que ni uno sabe cuando van a pasar ni mucho menos si pasarán alguna vez.
Cuando apoyó la cabeza a su almohada se acordó de su nombre, del que rondaba por su cabeza el día completo y esa frase que le dijo la última vez: "Buenas noches mi princesita"
Decidió hacer a un lado todo lo que se refiera a él. Se levantó y comenzó a escuchar música. El gran problema era que todas las canciones le hablaban de él, todo le hacia recordar algún momento que pasó con el maldito hombre disfrazado de felicidad.
Mientras una lágrima recorría por sus mejillas, una sonrisa se dibujó en su rostro. Era por él.
¿Cómo se puede sonreír y llorar a la vez por una misma persona? Ella no lo sabía ni tampoco quería saberlo. No quería que la respuesta le hunda la ilusión que había en su cabeza.