Miedo.
A que un día por mi propia voluntad decida comenzar otro camino, a que sin querer me vuelva a equivocar, a creerme más de lo que soy, a ser menos de lo que quiero ser. A las personas que me rodean; víboras venenosas por todos lados. A que en un futuro sólo pueda contar como me fue y no como la pase, a no disfrutar de los momentos que me da la vida, a no valorar lo que tengo, a perder lo que me pertenece y a morir de rodillas pudiendo caminar.
Pero más miedo tengo a la incertidumbre de caer o tropezarme. A que mis pies me digan basta pero mi corazón insista un poco más, a ser algo y no alguien.
Por eso, y por tantas cosas más, hoy digo basta.
Basta de tener miedos. Basta de ponerme límites por tener miedo. Basta de pensamientos que me generen inseguridades. Basta de juzgarme. Basta de todo, pero más que nada, basta de perdonar lo imperdonable. Porque quien perdona, olvida, pero estoy segura que no me olvido de quien me falla.
martes, 29 de diciembre de 2015
lunes, 16 de noviembre de 2015
Mirándote a los ojos
Ya no tenia un por que ni tampoco una solución. Ya nada lo iba a impedir. No me quería alejar ni tampoco que te alejes. Te amaba, me amabas. Extrañaba estar a solas un minuto al igual que vos. Alucinaba con tenerte entre mis brazos como también lo hacías vos. Simplemente, no había excusas para tan grande amor.
Te mire a los ojos, baje la mirada. Te volvi a mirar, te me acercaste un poco más. Volví a bajar la mirada. Te sentía cerca. Centré mis ojos en tu mirada.
Nada me pudo detener, nada que pueda impedirlo. Por fin y de una vez por todas, logre sentir lo que realmente es el amor.
Te mire a los ojos, baje la mirada. Te volvi a mirar, te me acercaste un poco más. Volví a bajar la mirada. Te sentía cerca. Centré mis ojos en tu mirada.
Nada me pudo detener, nada que pueda impedirlo. Por fin y de una vez por todas, logre sentir lo que realmente es el amor.
viernes, 11 de septiembre de 2015
Maldita imaginación
Me maquillé. Me peiné. Me puse la mejor ropa de mi ropero. ¿Para qué? O mejor dicho, ¿para quién? No era nada más que una simple noche. Trataba de olvidarme de todo lo que pasé en la semana. Me olvidé de todo. Menos de vos.
Rondabas por todos mis extremos, por donde miraba, estabas. Que terrible fue enamorarme tanto de vos.
Caminé hacia mi cama, te vi. No, no te vi, te imaginé. Estabas ahí, donde yo quería. Me miraste y me dijiste que me amabas y que no me ibas a cambiar por nadie, que nada iba a impedirnos estar juntos, que íbamos a ser felices toda la vida, que te hacía feliz, que la pasabas bien conmigo, que nunca te habías enamorado tanto y todas esas cursilerías que tanto me gustan. Me golpeé la cabeza, no podía imaginar tantas cosas que no eran ciertas.
Me acosté. Nuevamente te imaginé abrazándome, diciéndome al oído que me amabas.
Cada día más tonta me estabas volviendo.
Debo, tengo y quiero superarte. Pero no, mi corazón prefiere seguir imaginándote.
jueves, 10 de septiembre de 2015
Esta vez no te vayas
Hoy es un día mas de esos con olor a un otoño cerca de las flores, hoy es todo igual. Nos escribimos continuamente, me celas, te celo, me histeriqueas, te histeriqueo, me extrañas, te extraño. No pasa un día sin dichas expresiones. Ojalá algún día te diga "te amo" mirándote a esos ojos del color del pasto de mi jardín, del color de la última mirada dulce que me dejaste. Ojalá sea ahora. Ahora quiero tenerte entre mis brazos para explicarte todo lo que sentí, lo que siento y voy a sentir por vos. Y después de eso quiero verte otra vez. Sí, otra vez. Para contarte lo bien que la pasé la última vez.
Pero nunca te olvides, después tenes que volver, para vivir más lindos momentos. Aunque después tenes que volver otra vez para contarte lo bien que me sentí la ultima vez.
Ahora que recuerdo, me dijiste que si yo estaba bien, vos también. Asi que si te gusta verme bien, volvé, pero esta vez, no te vayas.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Te amo pero te odio
Por las noches se acuesta imaginando momentos irresistibles, esas cosas que ni uno sabe cuando van a pasar ni mucho menos si pasarán alguna vez.
Mientras una lágrima recorría por sus mejillas, una sonrisa se dibujó en su rostro. Era por él.
¿Cómo se puede sonreír y llorar a la vez por una misma persona? Ella no lo sabía ni tampoco quería saberlo. No quería que la respuesta le hunda la ilusión que había en su cabeza.
Cuando apoyó la cabeza a su almohada se acordó de su nombre, del que rondaba por su cabeza el día completo y esa frase que le dijo la última vez: "Buenas noches mi princesita"Decidió hacer a un lado todo lo que se refiera a él. Se levantó y comenzó a escuchar música. El gran problema era que todas las canciones le hablaban de él, todo le hacia recordar algún momento que pasó con el maldito hombre disfrazado de felicidad.
Mientras una lágrima recorría por sus mejillas, una sonrisa se dibujó en su rostro. Era por él.
¿Cómo se puede sonreír y llorar a la vez por una misma persona? Ella no lo sabía ni tampoco quería saberlo. No quería que la respuesta le hunda la ilusión que había en su cabeza.
viernes, 21 de agosto de 2015
Algo te faltó
Vos. Vos sos el que decidió que yo me alejara. Vos sos el que quiso que todo se terminara en un instante. Vos sos quien se ocupó de hundirme. Vos sos el que pensó en ser el mejor de todos sin acordarte que ahí estaba yo. Vos sos el que me dio la mano y cuando intenté agarrarla me la sacó. Vos sos el que hizo que mi mundo se partiera en mil pedazos al igual que mi corazón. Vos, siempre vos.
Pero ahí estaba yo, ahí, tirada en mi cama. Me cuestionaba a mi misma insólitas cosas. Me culpaba de ser la razón de mi propia caída. Me creí fuerte pero terminé aún peor.
Nada me importaba, ni mucho menos nadie. ¿Por qué? ¿Por qué quise ser algo que no podía? ¿Por qué me aferré tanto a tus brazos si sólo estaban cuando vos querías? ¿Por qué me creí el verso de que me querías? ¿Por qué no aprendo de mis errores? ¿Por qué siempre dejo caer mi mundo por vos? Ya está, ya no tenía nada para hacer.
Mientras yo lloraba, vos estabas con tus amigos, disfrutando de la buena vida. Mientras yo secaba una lágrima para darle espacio a la siguiente, vos te reías a carcajadas. Mientras yo intentaba levantarme, vos me mandaste un mensaje. Ese mensaje que detesto y que me hizo odiarte. Te preocupaste por el nosotros y no por mí. Te preocupaste por el nosotros porque ahí estabas vos y en cualquier lado que estés vos todo es importante. Pero te faltó algo, te faltó acordarte de mí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)